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Cuando consideremos las declaraciones proféticas de Las Claves de Enoc®, debemos recordar, antes que nada, que se publicaron en 1973 después de la biolocalización
física del autor hacia un estado superior de existencia durante el período de Año Nuevo de 1972-73; experiencia plenamente descrita en la introducción de esta obra tan especial. Mientras estaba bajo la protección de un
“ser de Luz” que se identificó a sí mismo como el Enoc bíblico (el séptimo patriarca desde Adán), y, posteriormente, con el ser angélico llamado Metatron, el autor declara que la información publicada en
Las Claves fue directamente codificada en su cerebro a través de escenarios abstractos o imágenes-luz. Varias de las miríadas de predicciones contenidas en Las Claves han sido ya comprobadas. Por
ejemplo, la declaración hecha por Enoc en Las Claves que nos dice que “nuestro universo comenzó en una espiral más que en un estado estable o Big Bang,” es precursora definitiva (escrita en 1973) de la
teoría científica relacionada con el universo inflacionario auto-reproducible que surgió como un modelo de trabajo en los años 90.
Las primeras tres “claves” (1-0-1, 1-0-2, 1-0-3), de hecho, se refieren, específicamente, a un universo de “terminación abierta,” y es muy interesante notar que once años después de su publicación el Profesor
John Schwartz, del Instituto California de Tecnología, como conferencista invitado, dirigió un simposio de Física durante el
Invierno en Israel, en el que dijo que el universo es “finito pero sin límites” -- registrándose en la prensa, en ese momento, como una de las primeras conferencias dictadas sobre este nuevo concepto.
Otras predicciones de las Claves se relacionan con temas de termodinámica, astrofísica, antropología, biofísica, física
subatómica, magnetismo, fuentes de energía solar y otras nuevas fuentes, energía punto cero, psicotrónica, medicina y
sanación, cataclismos terrestres, arqueología y eventos galácticos, incluyendo la localización, en 1978 por científicos del
Instituto California de Tecnología, de un “objeto compacto que expele materia y energía junto con un chorro estrecho de seis años luz de longitud” (Clave 1-0-6). El LIbro del Conocimiento: Las Claves de Enoc®
también plantea que la actividad cosmogónica creó la “materia física” y el universo físico en una fecha posterior a la que los
cosmólogos habían especulado y ello se pudo comprobar hasta que se tuvo la información del Telescopio Espacial Hubble. Ahora se piensa que el universo tiene de 10 a 14 años billones de
años de antigüedad, muy lejos de los 20 billones de años que la mayoría de los astrofísicos habían, cómodamente, aceptado durante mucho tiempo.
Con respecto a nuestro planeta,
El Libro del Conocimiento, se relaciona extensamente con la tierra de Egipto y, especialmente, con la Gran Pirámide, que es “un duplicado agrandado del átomo de carbono.” Esto fue
confirmado por el notable teórico suizo Jules Munheim. El Profesor Munheim concuerda con Las Claves de Enoc® cuando
éstas indican que la Gran Pirámide es también el modelo magnético del cuerpo humano y “contiene las matemáticas del latido
cardíaco humano” en piedra. Formas similares cristalinas y piramidales únicas pueden encontrarse también en la sangre
humana en partículas que contienen las matemáticas del ADN-ARN que hacen que la vida física sea posible en este planeta. |